La principal diferencia entre unas hipotecas y otras viene determinada por el tipo de interés aplicable, o si éste varía en función de un índice bancario, el diferencial que se le aplique. Pero hay otras condiciones que pueden distinguir una hipoteca respecto a otras entidades, como en el caso de las 3 siguientes que se describen, ofrecidas por Caja Madrid.
Elección de la modalidad del interés y préstamo adicional
Uno de los factores más decisivos a la hora de realizar la solicitud de una hipoteca, es junto al tipo de interés, la modalidad de éste, y la entidad madrileña permite elegir entre un tipo fijo constante durante toda la vida del préstamo, variable en función de la evolución del euríbor a 12 meses o mixto, aplicándose en este caso, un tipo fijo durante un máximo de los 3 primeros años, y variable posteriormente.
Otra característica específica viene definida en su Hipoteca Libre Bonificada, ya que permite solicitar un segundo préstamo, para financiar otras necesidades de consumo, hasta un límite de 48.000 euros (condiciones vigentes a julio de 2011), conforme se va amortizando la parte correspondiente al capital del préstamo principal, pero de manera que no se supere como capital pendiente entre ambos préstamos, la cantidad concedida inicialmente para la compra de la vivienda.
El interés aplicable a este préstamo especial, se calcula a partir del euríbor anual, más un diferencial, modificable en función de la vinculación con la entidad.
Préstamo especial para la construcción o mejora de la vivienda
La caja madrileña ofrece un producto específico para cubrir los gastos de construcción de una nueva vivienda, o de las obras de mejora o rehabilitación de una casa ya construida, siempre y cuando el propietario sea el ejecutor de dicha obra, mediante el Préstamo o Hipoteca Autopromotor.
La principal ventaja es que se considera una fase de construcción o de obras, de hasta 3 años, en los que sólo se paga la parte correspondiente a los intereses (período de carencia), y se amortiza el capital a partir de la finalización de las obras, hasta un máximo de 20 años.
El interés aplicado es fijo durante el primer período, y variable el resto de años, en función del euríbor anual, y hasta un máximo solicitable del 80% del valor, incluyendo el solar y la inversión.
De este modo, la entidad madrileña intenta adaptarse a las diferentes necesidades de crédito de sus clientes.
