Las comisiones que los bancos y cajas nos aplican como clientes muchas veces pueden pasar desapercibidas, bien porque son pequeñas cantidades, porque se cobran una vez al año, por trimestres, etc. o simplemente porque las desconocemos o nos incomoda pedir que las retiren o preguntar el motivo del cargo.
Pero poco a poco, suman una cantidad importante de euros al año en concepto de comisiones por operaciones habituales o básicas, operaciones como las siguientes:
-El aperturar, mantener y administrar la cuenta corriente, realizar los apuntes, etc.
-El disponer de una tarjeta de débito, tanto emitirla, como renovarla, pedir un duplicado por robo o rotura, etc.
-Realizar una transferencia a otro banco/caja diferente, o incluso a una cuenta de la misma entidad de la que se es cliente, a otra persona o otra cuenta de la que también se es titular (traspaso).
-Y por sacar dinero con la tarjeta en los cajeros de la entidad o de su grupo, y en cajeros de la misma red (4B, Euro6000, etc.).
Aunque la mayoría de entidades ofrecen y disponen de un servicio de banca por internet, fueron las entidades que operan mayoritariamente a través de internet, o en su defecto las sucursales virtuales, las que empezaron hace unos años a ofrecer los servicios anteriores sin comisiones, de manera gratuita, de manera que en el siguiente listado se resumen las más conocidas:
-Ibanesto, la sucursal online de Banesto.
-Ing Direct, sucursal en España del banco holandés,siendo pioneros en implantar este tipo de banca en España, y muy criticados al principio por el resto de entidades, aunque luego han ido copiando el método.
-Openbank, perteneciente al Banco Santander.
-Uno-e, perteneciente al BBVA.
-Tubancaja, la sucursal online de Bancaja, ahora integrada en el Grupo Bankia.
-Activobank, la marca comercial online del Banco Sabadell.
-Selfbank, participado por La caixa y Societé General.
En resumen, hay alternativas muy diversas para no seguir pagando este tipo de comisiones tan habituales.